jueves, 30 de enero de 2020

¿Educación o enseñanza? ¿Para qué sirven en realidad?

Hola a todos.

Una de las primeras cosas de las que me dí cuenta cuando empezé a comprender la realidad es que se nos manipula desde edades muy tempranas, utilizando desde los medios más descarados hasta los más sutiles. Y uno de los que suele pasar más desapercibido es el uso del lenguaje. Con ello no solo me refiero al aborrecible lenguaje "políticamente correcto", sino a cosas mucho más importantes. No obstante, comenzaré con un ejemplo muy evidente que probablemente muchos ya hayáis oído. Cuando los medios tienen las pelotas de usar la expresión "tropas de paz", para hacer referencia a que se va a mandar un ejército invasor a tomar por la fuerza un territorio. Todavía habrá gente que considere que enviar un ejército a invadir un sitio sea algo asociable con la paz.

Es un ejemplo muy evidente, pero hay otro que suele pasar muy desapercibido. Es el asociar lo que se enseña en las escuelas con la educación. ¿Qué es educar? ¿Es aprender las cosas que te enseñan en la escuela? Entonces, cuando vamos caminando por la calle y alguien nos empuja, decimos que es un maleducado. ¿Quiere eso decir que suspendía todos los exámenes en el colegio? No tiene absolutamente nada que ver. ¿Qué es educar entonces?

Si vamos a la definición del diccionario Merriam-Webster, encontramos cosas curiosas. Educar tiene tres definiciones: "Entrenar mediante la instrucción formal y práctica supervisada especialmente en una habilidad o profesión", "Desarrollar mentalmente, moralmente o estéticamente a través de la instrucción" y "Persuadir o condicionar para lograr que se sienta, crea o actúe del modo deseado". ¿Qué os parece? Educar viene a significar una especie de entrenamiento que busca desarrollar y condicionar la mente de un individuo de un cierto modo. ¿Tiene esto que ver con la mayoría de las cosas que se enseñan en la escuela? Yo creo que no. Educar supone realizar un esfuerzo activo para que el individuo se desarrolle adecuadamente a la hora de afrontar el mundo de la mejor manera posible, con unos valores éticos y morales adecuados y dotándole de la capacidad de ver y entender las cosas. ¿Se hace esto en la escuela? Desde mi punto de vista, generalmente no.

A mi modo de ver, esto explica por qué hay tanta gente maleducada en este mundo. Porque la educación es algo que se enseña en casa. Es responsabilidad de los padres educar a sus hijos de la mejor manera posible. Sin embargo, no son pocos los padres que consideran que el niño se educa en la escuela, mientras que en casa puede hacer lo que le venga en gana. A esto súmale lo que hacen los medios de entretenimiento y de "comunicación", que como explicaré en el futuro, buscan sacar lo peor de cada individuo. Niños que se educan delante de la televisión o del móvil, sin que sus padres se molesten en ver qué dibujos animados o qué series ven. Luego, cuando les llaman desde el colegio diciendo que su hijo ha hecho nosequé aberración, culpan al colegio y al sistema.

¿Por qué ocurre todo esto? Ocurre por muchos factores, pero uno de ellos es que subliminalmente se está engañando a los padres. Llamando educación a algo que no es educación. En el colegio no se educa. Se enseñan otras cosas, pero no se educa. Súmale la habitual falta de capacidad para asumir responsabilidades que se acaba enseñando a la larga en el susodicho "sistema educativo" y luego tienes el cóctel perfecto para que los padres cometan una infinita cadena de irresponsabilidad y sus hijos acaben siendo unos irresponsables maleducados como ellos. Como véis es un círculo vicioso.

Por este motivo, tenemos que empezar a llamar a las cosas por su nombre. Educación es lo que se enseña en casa. Es enseñar buenos valores a nuestros hijos, no delegando nuestra responsabilidad como padres en otros sistemas. Y menos en los medios de entretenimiento y en las escuelas. Lo que se debe practicar en las escuelas es la ENSEÑANZA, no la educación. La escuela debe ser un sitio donde se forme a los seres humanos para prepararles de cara a su desempeño en la vida.

Y de todas las cosas que se enseñan en la escuela, pensad en cuántas son realmente importantes para formaros en vuestra vida. Si os paráis a evaluar esto, pues por ejemplo a mí solo me salen dos o tres materias que pueden ser importantes; las matemáticas básicas y los fundamentos del lenguaje. Y como músico, me permito el lujo de decir que un mínimo de formación musical también es importante. Las matemáticas son necesarias para el día a día, considerando que en este mundo no se puede vivir sin dinero, y cuatro cuentas tenemos que saber hacer todos. Saber hablar adecuadamente y expresarnos como Dios manda también es importante. Y lo de la música no solo lo digo como músico, considero que estimilar la creatividad y la capacidad de apreciar el arte es importante. Eso está muy mal hecho hoy en día. No hay más que escuchar la música que escuchan los jóvenes de hoy en día. Tampoco digo que a todo el mundo le deba gustar la música clásica, pero debería saber apreciar su enorme valor artístico, de cara a que no se dejen engañar por la terrorífica música comercial.

Al final, en el colegio os están enseñando muchas cosas que ni os importan ni os aportan nada en vuestra vida. Estáis desperdiciando años fundamentales para vuestro desarrollo individual. Lo más importante para cualquier ser humano en desarrollo, en edades tempranas, es buscar nuestra vocación. Todos, absolutamente todos, tenemos al menos una cosa, una actividad que nos llena y que nos hace sentirnos realizados, que estamos aportando algo, que es aquello para lo que estamos en este mundo. Cuando hice la carrera de ingeniería, me sorprendió ver que muchos de mis compañeros no estaban estudiando por vocación, sino porque X les dijo que era buena carrera, o que se pagaba bien. Muchas veces de ahí vienen los malos resultados académicos. Si no estamos haciendo algo porque realmente nos gusta, no solo no llegan los resultados (lo cual es irrelevante de todos modos), sino que no nos sentimos realizados y experimentamos emociones negativas, lo cual, como ya he dicho, nunca es bueno en este mundo.

Por este motivo, considero que la formación de un individuo, desde la edad más temprana posible, debe ir primero indicada a buscar la vocación. Y, una vez que se encuentre, se nos debería formar específicamente para desempeñar la actividad que realmente hemos venido a desempeñar en este mundo. Si no vas a desempeñar una labor científica, sino que te gusta más estudiar la historia, pues no te deberían enseñar matemáticas más allá de las operaciones básicas. ¿Para que quieres saber trigonometría? A ti, en particular, no te va a aportar nada. Otro caso, si descubres que te gusta descubrir por qué las cosas son como son y quieres estudiar física, pues a ti sí te interesa y mucho conocer la trigonometría, pero no te importa qué monarcas reinaron en España en el signo XIX. Es que no te aporta nada para tu desempeño. Y sin embargo, en ambos casos, el sistema de enseñanza te fuerza a "aprenderte" esas cosas. Por supuesto, como no tienes vocación para ello, te las memorizas, las sueltas en el examen y consigues haber perdido el tiempo en cosas que no te aportan nada.

No solo la enseñanza obligatoria consiste en aprender cosas inútiles. La enseñanza universitaria tampoco se libra. Y que nadie piense que por tener un título universitario sabe más ni menos que nadie, porque también se enseñan cosas que no aportan nada. Si estás leyendo esto y solo tienes estudios mínimos, no considero que sepas menos que yo por el hecho de que tenga un grado y un máster. No es así. Las cosas que se nos enseñan no son las realmente importantes. Ya ni siquiera se enseñan las cosas que realmente importan para nuestra profesión, puesto que de mi experiencia universitaria he sacado realmente poco que me ha servido para mi desempeño profesional. Incluso, al menos donde estoy yo, los estudios de doctorado no te enseñan a ser docente. Ni siquiera te dan derecho a colaborar en tareas docentes a menos que tengas una beca que explícitamente te habilite para ello. Puedes pisar un aula universitaria como profesor por primera vez y tener cero experiencia enseñando. El hecho de saber de un tema no quiere decir que lo sepas contar ni que te guste contarlo.

Precisamente uno de los motivos por los que escribo estos textos es porque me gusta. Me gusta compartir los conocimientos que he adquirido con los demás, tratando de expresarlos de un modo que tanto un doctor en física como mi abuela puedan entender. Porque ese es el modo de contar las cosas. Vosotros decidme cuántos profesores realmente buenos habéis tenido en vuestra vida. Aquellos que hayan demostrado una auténtica pasión y vocación por lo que hacen y os la hayan sabido transmitir. Yo los puedo contar con los dedos de una mano, y seguramente me sobrarían. Todo esto, considero que debería haceros reflexionar sobre cómo funciona realmente el sistema de enseñanza, tanto por el lado del alumnado como el del profesorado. No está pensado para sacar lo mejor de ambos bandos; está pensado para quemarlos internamente a ambos. El alumnado se ve forzado a aprender cosas que realmente no le interesan o no le hacen falta para desarrollar su vocación, mientras que muchas veces el profesorado solo está ahí porque ha superado unas pruebas, que no valoran que realmente sepa contar o enseñar las cosas, sino que se limitan a probar que se han vomitado sobre un examen cuatro conocimientos que probablemente ni siquiera tengan alguna relación con lo que se pretende enseñar.

Por eso escribo aquí, porque este blog no deja de ser un portal donde sí puedo enseñar las cosas realmente importantes. Aunque mi vocación siempre será la enseñanza, sé que dentro de este sistema únicamente estaré trabajando para ser una excepción a esa regla no escrita. Y lo hago porque sé que formar es aquello para lo que estoy en este mundo. Tú igualmente tendrás una vocación, que te haga sentir como yo me siento cuando estoy enseñando algo. Si aún no la has encontrado, no sé a qué esperas para buscarla. Y ten por seguro que en el sistema oficial no encontrarás la forma de desempeñar tu vocación al 100%, pero será algo que se te exija para poder llegar a un puesto. Si lo haces, no lo hagas por lo que te puedan pagar, sino hazlo porque realmente te llene espiritualmente, y trata de contagiar ese entusiasmo a los demás para que todos hagamos lo que realmente queremos. Este no deja de ser un paso más, aunque bien importante de nuestro desarrollo espiritual.

Nos vemos.
Saludos.

viernes, 24 de enero de 2020

¿Podemos alterar la realidad?

Hola a todos.

Desde hace mucho tiempo, me he planteado la siguiente pregunta: ¿Nuestro futuro está ya escrito? ¿Hasta qué punto podemos cambiarlo? ¿Hasta qué punto tenemos libre albedrío?

Mi respuesta a esta pregunta ha ido cambiando con el paso de los años, en función de las circunstancias que vivía en cada momento. No obstante, hubo un momento en el que vi claramente cómo funciona esto. Cómo la realidad que se manifiesta depende exclusivamente del observador. Esto lo ha demostrado la física cuántica, a través del experimento de la doble ranura.

Este experimento buscaba originalmente descubrir si la luz es una onda o es una partícula, puesto que los físicos se habían dividido en ese aspecto; unos consideraban que la luz es una onda (Huygens, por ejemplo) y otros consideraban que era una partícula (Newton, por ejemplo). Atribuido al científico Thomas Young, este simple experimento consiste en hacer pasar un haz de luz a través de un panel con dos pequeñas ranuras, tras el cual se coloca una película fotográfica. Observando el aspecto de dicha película tras la exposición a la luz, se puede determinar si el comportamiento de esta se asemeja al de una partícula o al de una onda. Si la luz se comportase como una partícula, deberían observarse dos marcas sobre el papel, una correspondiente a cada ranura, dado que las partículas viajarían en línea recta al pasar por las ranuras.


Por otro lado, si la luz se comportase como una onda, debería dividirse en dos nuevas ondas, una con origen en cada una de las ranuras. Ambas ondas terminan cruzándose, con lo que se forma un patrón de interferencia. Este se ve reflejado en la película fotográfica.


No obstante, lo que se descubrió con este experimento es que, dependiendo de si hay o no hay un observador que está mirando la película fotográfica, la luz se comporta de una manera o de otra. Si no hay ningún observador consciente en el momento del experimento, se observa el patrón de interferencia en la película, evidenciando un comportamiento de onda. Sin embargo, si hay un observador consciente durante el experimento, lo que se aprecia es el comportamiento de partícula, con únicamente dos líneas afectadas en la película.

Esta es una de las evidencias físicas de que tenemos la capacidad de alterar la realidad que se manifiesta. La física cuántica indica que todo lo observable puede encontrarse en múltiples estados distintos, de los cuales solo uno se manifiesta. Y no es posible calcularlo, solo se puede calcular la probabilidad de que un cierto sistema se encuentre en un estado, lo cual no garantiza que vaya a estar en ese estado.

Ahora bien, ¿cómo podemos aplicar esta teoría más allá de un laboratorio? Recordemos que somos seres superiores a esta realidad física 3D en la que nos encontramos cuando estamos conscientes. La física cuántica no hace más que raspar la corteza de algo muy superior. Como escribí en la entrada anterior, poseemos otros cuerpos con la capacidad de acceder a dimensiones superiores, siendo una posible aplicación los viajes en los sueños que comenté. En esas dimensiones, el tiempo y el espacio funcionan de una manera distinta, pero tienen algún tipo de relación con la realidad física 3D. ¿Podrían ser esas dimensiones un vehículo para manifestar diferentes realidades en el mundo físico? En ese sentido, la teoría del físico Jean-Pierre Garnier ha sido una de las más comentadas. Su denominada "teoría del desdoblamiento del tiempo" sostiene que poseemos un doble cuántico, que tendría la capacidad de visualizar todos nuestros posibles pasados y todos nuestros posibles futuros. Este doble se comunicaría con nosotros de forma subconsciente y nos daría información.

Esta teoría casa muy bien con el hecho de que somos algo más que este cuerpo físico 3D, y lo que él denomina doble cuántico puede simplemente ser uno de nuestros cuerpos capaces de acceder a otras dimensiones. Además, Garnier sostiene que, durante el sueño, nos comunicaríamos directamente con nuestro doble cuántico, siendo este período donde más información nos aportaría. De este modo, de forma subconsciente, estaríamos eligiendo la realidad más favorable para nosotros.

No obstante, todos mis experimentos de andar por casa me dicen que no solo podemos alterar la realidad a partir de los sueños. Creo que tenemos la capacidad de atraer realidades favorables a través del propio pensamiento. Pensando en positivo, atraeremos realidades favorables. Pensando en negativo, atraeremos realidades desfavorables. Generalmente, esto funciona bastante bien. Estas cosas que en su momento llamé casualidades, sean positivas o negativas, en verdad creo que están influenciadas de algún modo por nuestra actitud.

Una segunda teoría, la cual también casa bien con lo que estamos hablando, es la teoría de la ley natural. Esta ley no debe confundirse con las leyes impuestas por el hombre. Nadie tiene derecho a gobernar sobre algo que no es suyo, y el hombre lo ha hecho desde tiempos inmemoriales. Quien quiera que haya creado esta realidad es quien tiene derecho a gobernarla. Nosotros hemos llegado aquí sin nada, así que estamos sujetos a las leyes de quien haya creado este mundo. Y esto no nos sujeta a ninguna ley escrita por el hombre. A menos que demos nuestro consentimiento, lo cual hacemos inconscientemente, ya que se nos adoctrina para ello. Técnicamente, no estaríamos sujetos a ninguna ley más allá de la ley natural. Aunque no está escrita, su funcionamiento dice algo así: "Eres libre de hacer lo que quieras en este mundo, siempre que tus acciones no causen daño, directa o indirectamente, a ninguno de tus semejantes".

La aplicación de esta ley sería automática. Lo que muchas veces confundimos con azar o casualidad, muchas veces es consecuencia de esta ley. Si vas por la vida sin hacer daño a nadie, el propio mundo te recompensará, bien manteniendote al margen de desgracias o dándote revelaciones cuando más las necesitas. Si vas por la vida haciendo daño continuamente a los demás, tendrás más números de que te ocurran cosas malas, o simplemente vivirás en un infierno emocional. Una de las cosas que destacan en este mundo físico es que precisamente aquellos que van por la vida aprovechándose de los demás, sin importar los daños o perjuicios que puedan hacer mientras ellos saquen el máximo beneficio, son los que más poder acaban acumulando. ¿No va esto en contra de la ley natural? Mi opinión es que no. Esa gente, aunque tenga más poder material (que al fin y al cabo por tener un Mercedes y una mansión no eres más poderoso que los demás), muy probablemente sufra desgracias más a menudo y, lo que es más importante, en lo espiritual deben vivir un auténtico infierno. Muchos de ellos suelen estar enfadados casi todo el tiempo, lo cual sería la propia ley natural haciéndoles sufrir por sus malas acciones.

La cuestión es que este mundo está montado para hacernos vivir de la peor forma posible, para mantenernos en el espectro de las emociones negativas, lo cual, por las leyes que estamos comentando, atrae las realidades más negativas del quantum. Puede que otro día explique en más detalle los mecanismos que se utilizan para que el mundo funcione así. A lo que quiero llegar es a que la mayoría de la gente vive en esa parte negativa del espectro emocional. Y creo que las entidades de las que hablé en la entrada anterior estarían alimentándose de todas esas emociones negativas. Por ese motivo, hay que tratar de pensar siempre en positivo y tratar de vivir en esta realidad sin causar daño a nadie. De este modo, si comenzásemos de forma colectiva a pensar de este modo, estaríamos luchando conjuntamente contra todo el mal que existe en este mundo. Que al fin y al cabo, estamos aquí para vivir experiencias, tanto positivas como negativas, pero estaréis de acuerdo en que el mal está ganando por goleada ahora mismo. Es importante que todos pensemos en positivo, de cara a nuestro desarrollo espiritual y el de todas las almas que están en este mundo, puesto que para eso estamos aquí.

Si hacéis cosas que no son correctas para vuestro desarrollo espiritual, la vida os irá mandando mensajes, cada vez más claros, hasta que vea que lo habéis entendido. Y una vez que lo hayáis entendido, es probable que os recompense. Yo he pasado por un ciclo de este tipo recientemente, donde he aceptado vivir de un modo que me imponía dificultades para mi desarrollo espiritual. Por ello, me empezaron a pasar pequeñas desgracias, no muy importantes, pero que eran molestas. Hasta que no lo supe ver, estas desgracias pasaron a ser incidentes que me ponían en un estado emocional más bajo. Todo esto hasta que finalmente me di cuenta de esto y cambié mi rutina de trabajo. Y creo que todo va mucho mejor ahora. Incluso, me han pasado un par de cosas buenas en las últimas semanas, momentos de buena fortuna y un estado emocional mucho más positivo. Todo esto encaja con las dos teorías que he expuesto anteriormente. Por ello, os animo que penséis en ello y veáis cómo encaja en vuestra vida. Y experimentad con el lado positivo de las cosas. Veréis que vuestra realidad tiende, poco a poco, a mejor.

En próximas entradas profundizaré más sobre las fuentes del mal y por qué creo que el mundo está montado así. Cómo se nos educa y se nos adoctrina para pensar siempre en negativo. Un adelanto: el medio que más utilizan es el miedo.

Nos vemos.
Saludos.

Actualización 22/4/2020: Todo lo que he descrito en esta entrada se describe comunmente como la Ley de Atracción Universal. Tus pensamientos, concientes y subconscientes, son atraídos hacia tu realidad. Si piensas en positivo, tu conciencia vibrará en un nivel de frecuencia que atraerá una realidad que vibra en ese nivel de conciencia. Si piensas en negativo, ocurrirá lo mismo, solo que atrearás una realidad negativa, de una menor vibración.

miércoles, 22 de enero de 2020

La parálisis del sueño

Hola a todos.

Puede que alguna vez en vuestra vida hayáis sufrido al menos un episodio de parálisis del sueño. Es un fenómeno que tiene lugar cuando nos despertamos repentinamente, para encontrarnos que no podemos mover ninguna parte de nuestro cuerpo. No suele durar mucho tiempo, tan solo unos segundos, pero cuando pasa, esos segundos se nos hacen eternos. No es una sensación agradable, ni mucho menos.

En mi caso, me ocurría ocasionalmente cuando era pequeño. Por lo que he podido leer, es algo más frecuente a edades tempranas. Me ocurrió alguna vez siendo más mayor, durante mi periplo de estudiante de grado, entre los 18 y los 22 años, aunque en casos muy aislados, igual una o dos veces como mucho. Recientemente, me ha empezado a ocurrir con bastante frecuencia. En el último mes, ha pasado como cinco o seis veces. Incluso, en un par de casos, he llegado a oir voces. Me asustó hasta el punto que tuve que escribirlo, para ver si a más gente le había ocurrido:


Antes de que me empezase a ocurrir con frecuencia, ya había investigado el tema, dado que siempre me ha atraído el mundo paranormal. Encontré que la medicina no había dado una respuesta clara respecto al por qué de este fenómeno. Sabemos que ocurre porque la mente se despierta antes que el cuerpo. Durante el sueño, el cuerpo se paraliza, para evitar que cualquier movimiento inconsciente que hagamos durante el sueño nos pueda llevar a darnos un golpe. Si la mente despierta antes de que se deshaga la parálisis, ocurre esto.

Sin embargo, me di cuenta, sobre todo cuando empezó a ocurrirme más a menudo, que la parálisis venía acompañada de un sentimiento de miedo, completamente irracional, ya que era plenamente consciente de este fenómeno y sabía que con relajarse y dejarlo pasar era suficiente. Me planteé que había algo más.

Todo tiene una mejor explicación si somos conscientes de que no somos este cuerpo físico, como ya comenté en la entrada introductoria del blog. Somos almas, entidades superiores, que estamos en este mundo encarnando cuerpos físicos. Aunque técnicamente se habla de que poseemos múltiples cuerpos (físico, astral, etérico y demás), se puede reducir para entendernos que nosotros somos una conciencia, con capacidades para visitar otras dimensiones, que estamos aquí "atrapados" en un cuerpo físico.

¿Vosotros recordáis nuestros sueños? Hay gente que tiene una capacidad asombrosa para recordar con un alto nivel de detalle sus sueños. A mí me cuesta, aunque puedo recordar ciertas cosas. De lo que sí estoy seguro es de que la realidad que experimentamos en los sueños es notablemente menos densa que la realidad física 3D. Todo es más difuso, menos claro, menos definido. Y tengo el sentimiento de que realmente no pertenecemos a este mundo 3D, sino que estamos más cerca del mundo de los sueños. Estamos aquí, forzados en cierto sentido, a una realidad mucho más densa con respecto a donde deberíamos estar. Tenemos la necesidad de dormir porque, sencillamente, no soportamos esta realidad durante períodos prolongados de tiempo, y necesitamos salir a descansar.

¿Y adónde vamos cuando dormimos? No sabría dar la respuesta a esa pregunta. ¿A una realidad que creamos nosotros? ¿Nos es impuesta externamente y nosotros somos meros espectadores? Creo que hay varios niveles de realidad. Por los testimonios que he podido leer sobre experiencias extracorporales, habría un mundo intermedio entre los sueños y la realidad. Sería lo que se suele denominar "el astral". Otra gente los denomina "sueños lúcidos", porque sus características son las de un sueño donde tenemos plena capacidad para manipular todo lo que vemos. Conozco gente que tiene o ha tenido la capacidad de entrar directamente a ese mundo, y yo mismo he intentado acceder mediante varias técnicas. Aunque no puedo decir que haya conseguido acceder conscientemente, sí recuerdo haber conseguido entrar y experimentar. Lo sé porque sabía que estaba soñando, pero era plenamente consciente de mí mismo y podía moverme con libertad. Con todo esto, quiero llegar al hecho de que existen múltiples realidades, entre lo que conocemos como realidad física 3D y el mundo de los sueños, y seguro que hay otras, u otro modo de expresarlas. Yo lo cuento como ahora mismo lo veo.

Volviendo a la parálisis del sueño, tengo claro que al dormir salimos de esta realidad y pasamos a otras realidades. La parálisis se da cuando volvemos de forma brusca de una realidad muy superior a la realidad 3D física. Ahora bien, ¿por qué podemos llegar a escuchar voces? Incluso he oído casos de gente que ha sentido cómo su cuerpo era zarandeado durante una parálisis del sueño. Hay algo más, yo creo, en esa realidad intermedia entre los sueños y la realidad física 3D. Aquí ya he podido leer múltiples teorías al respecto, pero lo que veo más acertado es que existirían entes en esa realidad intermedia, muy cercana a la realidad física, que estarían buscando parasitarnos y extraer nuestra energía de diferentes modos. Hay gente que los llama arcontes, gente que los llama demonios. Yo prefiero llamarlos sencillamente bichos, porque no son más que eso, parásitos. Más adelante explicaré cómo estas entidades estarían alimentándose de la energía negativa emanada por nuestras almas. Por ahora, a cuento de mis experiencias sobre parálisis del sueño, tengo bastante certeza de que están siendo provocadas por estas entidades. Lo digo en base a las voces que he podido escuchar. Como indiqué en el post que escribí en Reddit, esas voces suenan tremendamente sobrenaturales, ininteligibles e irracionalmente graves. Y creo que han empezado a ir a por mí ahora, y no antes, debido a que estoy empezando a saber cosas, a crecer espiritualmente y a vibrar con una energía más positiva. Eso no les gusta, puesto que se alimentan de energías negativas. Por ello nos asaltan durante las noches, donde realmente somos vulnerables, en ese plano de realidad más allá de la realidad 3D física.

Por mis experiencias, estas entidades serían capaces de inducirnos un estado emocional de miedo. Lo sé porque, en mis últimos episodios, estoy llevando una vida física bastante feliz en todos los aspectos, por lo que no tendría ningún motivo para sentir miedo. Y sin embargo, cuando tengo un episodio de parálisis del sueño, este siempre viene precedido de una emoción muy negativa, de miedo absoluto, la cual creo que me está siendo inducida externamente. Ahí es donde ellos se estarían alimentando en cierto sentido, ya que no me pueden extraer energía de otro modo, porque en la realidad física estoy bien. Es probable que en otras épocas, donde no estuviera bien emocionalmente, no les hiciera falta manipularme, ya podrían extraerme energía con normalidad.

Últimamente estoy trabajando en entender mejor estas experiencias. Es muy importante conectarnos adecuadamente con nuestra fuente divina, con aquello que nos da la vida, que generalmente visualizamos como una luz blanca muy intensa, cegadora. Esa emoción de amor y felicidad es justo lo contrario a lo que buscan estas entidades, ya que podrían incluso quemarse con dicha luz. Practicando técnicas para conectarnos con nuestra fuente original, es posible literalmente espantar a estas entidades. Ahora, siempre que sufro un episodio de parálisis, trato inmediatamente de conectarme con la fuente, imaginándome lleno de luz, tratando de evocar emociones positivas. Y, por ahora, puedo decir que mis episodios de parálisis son menos negativos. A veces incluso dudo de en qué nivel de realidad me encuentro. Anoche noté los síntomas de una parálisis inminente, y tras concentrarme en mi luz interior, me revolví sobre mí mismo, dando varias vueltas, y me desperté en la cama, perfectamente tapado con las mantas. Si hubiera sido en el mundo físico estaría destapado por completo. Por ello, creo que esa experiencia tuvo lugar en el astral. Tal vez estuviesen tratando de empujarme al mundo físico (así es como producirían una parálisis) y consiguiera zafarme antes de llegar, quedándome unos instantes en el astral antes de volver definitivamente.

Todo esto que cuento, insisto, no es información contrastada. Son simplemente mis experiencias y mi forma de verlo y explicarlo. No obstante, todo concuerda bastante bien con los testimonios que cuentan otros compañeros. Si queréis saber algo más, seguramente con más criterio que lo que yo pueda contar, os recomiendo que veáis el siguiente vídeo, donde se habla acerca de la interferencia del sueño y cómo estas entidades las estarían provocando. Como digo, mis experiencias avalan lo que estos hombres explican.


Un saludo.

Presentación

Hola a todos.

Había pensado que las primeras palabras que iba a escribir en este espacio iban a ser la típica presentación que hace uno la primera vez que escribe un blog. Aspectos tales como mi nombre, edad, de dónde soy, si estudio o trabajo... etc. No obstante, uno de los motivos que me han impulsado a abrir este espacio ha sido darme cuenta de que la realidad alcanza mucho más allá de lo que podemos ver en este mundo. Aunque nos identifiquemos con un nombre y con una vida en este planeta, somos mucho más que eso. De todos modos, aún estoy en proceso de comprender realmente qué somos. Por ello, no me quiero presentar en base a mi parte física. Si de todos modos os interesa, en este mundo se me conoce por el nombre de Jorge, cuyo cuerpo nació hace 26 años, suele morar por el norte de España y es estudiante universitario de doctorado en Ingeniería. Todo eso, la verdad, he descubierto que importa menos que nada, ya que solo es la parte de la realidad que se nos manifiesta.

En los últimos años, he ido progresivamente dándome cuenta de que nada es lo que parece. Vivimos en un mundo dominado por las fuerzas del mal, cuyo objetivo no es otro que frenar nuestro crecimiento espiritual. Una vez descubres que no eres tu cuerpo físico, sino que eres una conciencia que lo encarna, empiezas a ver cosas que antes no eras capaz de ver. Sobre estos temas es sobre los que quiero escribir en este espacio. No soy ni mucho menos el más apropiado para dar lecciones sobre estos temas, puesto que apenas los he descubierto hace muy poco. Por ello, este blog se titula Diario de un Despertar Espiritual. No tengo la certeza absoluta de todo lo que voy a hablar, ya que solo estoy empezando a descubir cosas. De lo que sí tengo la certeza es de que trataré estos temas del modo más crítico posible, buscando en todo momento la verdad.

Un saludo.