Hola a todos.
Muchas veces nos gusta comparar la vida que llevamos, o la forma en la que vemos la vida, con la forma en la que la veíamos cuando éramos pequeños. Todo era más simple, más sencillo, más llevadero. Incluso a pesar del adoctrinamiento forzado del que hablé en la entrada anterior. No obstante, conforme crecemos, nuestra forma de ver la vida evoluciona, cambia, se aleja de esa forma de ver las cosas. Esto muchas veces es denominado "madurar", a mi modo de ver, erróneamente. Sin embargo, ¿a que muchas veces cambiaríais vuestra vida por una mucho más despreocupada?
Desde un punto de vista espiritual, considero que los niños están mucho más conectados con nuestra parte subconsciente que los adultos. No olvidéis lo que expliqué hace algunas entradas: no confundáis vuestro cuerpo físico con vuestro cuerpo espiritual. No somos este cuerpo físico, somos algo más, algo superior, pero "atrapado" en una realidad que nos es impuesta externamente. Aun así, no estamos plenamente desconectados de nuestra realidad espiritual. Estamos compuestos de múltiples cuerpos que abarcan diferentes realidades. No sabría explicar exactamente cuáles son por separado, pero sé que, aparte del físico, tenemos un cuerpo de un nivel ligeramente superior cuyas características son similares al mismo, en un nivel de realidad ligeramente superior que no podemos alcanzar con los sentidos físicos. Es en ese cuerpo donde tenemos una serie de enlaces, los cuales son denominados chakras en la cultura hindú, aunque pueden tener diferentes nombres y son para todos igual. Son vínculos con el resto de cuerpos espirituales, y podemos conectarnos a ellos para recibir energía. Del mismo modo, se nos puede extraer energía de ellos, o la podemos donar, voluntaria o involuntariamente.
Existen varias técnicas para conectarnos a la denominada "fuente original", que sería aquello que nos da la vida, aquello de lo que somos parte y que nos da nuestra energía vital. Y es utilizando estos vínculos un modo sencillo para establecer esa conexión. Aunque hay técnicas, yo os voy a explicar una muy simple, la cual se puede practicar en cualquier momento y solo os lleva dos o tres minutos cuando la domináis.
En primer lugar, hay que abandonar todo pensamiento en nuestra mente. Necesitamos que nuestra voz interior (nuestro ego) se calle, y no pensar en absolutamente nada que no sea vivir el presente. Hecho esto, realizamos tres respiraciones lentas y profundas. Llenamos los pulmones hasta que no podamos meter más aire, retenemos un segundo y soltamos lentamente, bien por la nariz o por la boca. Este ciclo lo repetimos un total de tres veces. Aquí ya estaremos predispuestos para establecer la conexión.
Ahora tenéis que conocer la ubicación de los siete enlaces energéticos con la fuente. Los notaréis si os fijáis en qué partes de vuestro cuerpo notáis sensaciones un poco más intensas. La más fácil de localizar es el tercer ojo. Lógicamente, no es un ojo físico, pero está aproximadamente en el centro de la frente. Si os focalizáis en percibir qué hay en ese punto, notaréis algo. No sabréis explicar qué es, pero hay algo un poco más intenso que el resto del cuerpo. En cuanto lo hayáis encontrado, podéis cerrar los ojos e imaginaros un haz de luz blanca entrando por ese punto que habéis localizado. Así habréis abierto uno de vuestros enlaces con la fuente original. Solo tenéis que repetir lo mismo con los otros seis. Buscad su ubicación, sentidla e imaginad un haz de luz entrando a través de ese punto. Aquí os listo la ubicación de los siete enlaces. No os preocupéis si no los localizáis todos al principio, algunos son más intensos que otros y depende de hasta qué punto los tengáis cerrados:
- Glándula pineal: Aproximadamente en el centro del cerebro.
- Tercer ojo: En el centro de la frente, por encima de los ojos físicos
- Garganta: Aproximadamente en su inicio, fondo de la boca
- Corazón: Es el más intenso. Empieza en el corazón, y conectado puede sentirse en todo el pecho
- Estómago: Más bien hacia la parte delantera
- Vértebra torácica: La última de estas, la que está más abajo
- Genitales: Literalmente en los órganos reproductivos
Una vez hayáis conectado con todos estos, mantened e intensificad la luz que estáis visualizando. Os debería llenar una sensación de paz, tranquilidad y amor. Cuanto mejor hayáis hecho la conexión, más intensa será la emoción. Tened cuidad de no dejar que el ego os aparezca si notáis algo. No sintáis alegría si os sale bien ni dejéis de mantener la mente en blanco, ya que el ego también se alimenta de esta energía.
¿Y por qué cuento todo esto? ¿Para qué puede servir? Conectarnos con la fuente nos trae de vuelta nuestra auténtica realidad, lo que realmente somos, que es energía positiva. Si habéis hecho bien la técnica, sentiréis la realidad más viva y más tranquila, más placentera, con un sentimiento de amor más puro por todo. Eso es lo que en esencia somos. Cuando empecé a realizar esta técnica, lo primero de lo que me di cuenta es de que me sentía como un niño. Sí, tal y como expliqué al inicio de esta entrada. Y eso es porque los niños aún no tienen el ego notablemente cultivado. Desde mi punto de vista, el ego es algo que creamos en este mundo y que solo tiene sentido y solo existe en este mundo. Cuando soñamos, generalmente no sentimos ese ego. No estamos hablándonos a nosotros mismos, sino que nos estamos dejando llevar. Y eso, los niños pequeños aún no lo tienen desarrollado.
El ego es algo que está bloqueando nuestro acceso a la fuente original. Fijáos que el primer paso de la técnica es detener su voz. Para poder conectar con nuestra alma, necesitamos que la mente esté libre de las ataduras del ego. No obstante, desde muy pequeños se nos educa, en el sentido literal de la palabra tal y como dije en la entrada anterior, para crear un ego lo más grande posible. Conforme nuestro ego crece, también estamos más alejados de nuestra auténtica esencia. Por eso, es poca gente la que veréis emanando realmente una energía positiva, gente realmente tranquila y apasionada que jamás haría daño a nadie de forma intencionada. Es el ego quien permite que nosotros, seres almados naturalmente positivos, hagan las cosas malas que hacen.
Si aún no habéis entendido exactamente lo que es el ego, solamente pensad en el mal llamado sistema educativo, que como bien dije debería ser un sistema de enseñanza y no de educación. ¿Cuánta gente se piensa que su currículum o sus títulos son un indicativo de mayor o mejor calidad o inteligencia? ¿O su puesto de trabajo, o su salario? Indicadores completamente materiales, que no tienen nada que ver con nuestra auténtica naturaleza. Esto es un ejemplo del adoctrinamiento que mencionaba en la entrada anterior. Por esto hemos tenido forzosamente que pasar todos. Y por ello, una vez hemos pasado por ello, tenemos que despertar de este letargo al que se nos somete.
Esa es probablemente una de las mayores mentiras jamás contadas. Que hay que tener estudios para saber sobre un tema. Y fijáos que esto es reforzado por los medios día tras día. Siempre que se quiere convencer a la gente sobre un tema, muestran a un supuesto "experto" en la materia, que muchas veces no es ni siquiera eso, sino un actor más. El ejemplo más básico que todos veis a diario es la figura del meteorólogo. Que cuenta una previsión meteorológica. Aparentemente inofensivo, ¿a que sí? Pues bien, yo os propongo que a partir de ahora, todos los días, dediquéis cinco minutos de vuestra vida a analizar el clima local. Mirad al cielo y tratad de entender por vosotros mismos cómo funciona el clima. A la mínima que tengáis los sentidos alerta, es muy probable que empecéis a haceros preguntas. Y las respuestas del meteorólogo no valen. Tenéis que deducir por vosotros mismos lo que pasa. No necesitáis estudiar nada. Solo observar. En futuras entradas será un tema sobre el que volveré a incidir. Por ahora, haced este primer ejercicio para desprogramar vuestro ego. Si veis algo, habréis encontrado la primera pieza de un gran puzzle que la gente despierta lleva años tratando de resolver. Pasaréis de ser ignorantes a pensadores iniciados. Es un primer paso que todo el mundo debería de dar.
Saludos.
Jorge, yo pienso que el ego es importante, gracias a él nos emocionamos cuando conseguimos algo, cuando tenemos algo nuevo, el ego nos ayuda a crecer, nos hace sentir ilusión por las cosas conseguidas o por las relaciones, nos motiva.
ResponderEliminarEl ego desmesurado, incontrolado, mal enfocado nos saca de la paz, de la amistad, de la vida sencilla y amable como tú dices. Si utilizas el ego para lograr pequeñas cosas o grandes cosas en favor de todos, es realmente beneficioso y agradable, es un ego de calidad.
Ser conscientes de como lo utilizamos, es lo que tenemos que observar.
Debemos ser en todo momento nuestros propios observadores.